Económico, la mosquitera fija de bastidor
Pensada para el lavadero, el trastero o cualquier ventana que se abre de vez en cuando. Se pone en primavera y se guarda en otoño.
Mosquiteras hechas en su medida
Por una rendija de tres milímetros cabe un mosquito. Medimos cada ventana y cada puerta de terraza en su casa. La mosquitera queda ajustada al marco y usted puede dormir con todo abierto.

Dieciocho hilos por pulgada tiene la malla de fibra de vidrio de casi todas las mosquiteras que ponemos en Vic. Esa trama para al mosquito y deja pasar el aire.
Mucha gente cree que basta con un kit de tienda recortado a tijera. Funciona hasta que en una esquina queda un hueco de un par de milímetros. Nosotros encargamos cada mosquitera con la medida tomada en el hueco, así que cierra sin holgura. El sistema se elige según cómo abre la hoja.
La malla se guarda en un cajón pequeño sobre el hueco. Basta tirar de la barra para bajarla y, al soltarla, sube despacio gracias a un freno interior.
La malla se pliega en acordeón y corre de lado. La guía del suelo apenas levanta un centímetro, de modo que se cruza con la cesta de la ropa sin tropezar.
En las ventanas correderas de muchos bloques de pisos de Osona, la mosquitera corre por su propio carril y ocupa el lado de la hoja que no se mueve.
La fija consiste en un bastidor encajado con pestañas que se retira a mano en otoño, ideal para el lavadero o el baño. La abatible se abre como una puerta pequeña y resuelve salidas a patios. Su marco lleva un cierre imantado. Basta con empujar la hoja para que quede pegada, sin rendija por donde entre un mosquito. También las colocamos en obradores, bares y despachos que ventilan toda la jornada.
En la Plana, los primeros mosquitos aparecen a finales de mayo y aguantan hasta octubre. El Gurri y el Méder, el Ter a su paso por Manlleu y Roda y los campos de regadío les dan agua de sobra.
En los últimos veranos se ha sumado el mosquito tigre, que pica también de día y cría en cualquier plato de maceta con agua. Cerca de las granjas, el problema son las moscas, que entran en la cocina en cuanto se abre la ventana.
En las masías y las casas de pueblo, las ventanas de piedra rara vez son rectas. Entre un lado y otro puede haber un centímetro, y ahí colocamos un perfil de compensación que absorbe la diferencia.
Somos un equipo de persianas en Vic con técnicos propios, y medir mosquiteras forma parte del trabajo de cada semana. Vamos igual a un piso junto a la plaza Mayor que a una casa de Rupit o de Tavertet.
En las segundas residencias del Collsacabra y del Lluçanès recomendamos enrollables, que pasan el invierno recogidas y sin polvo.
Una malla para mascotas es varias veces más gruesa que la normal. No todas las casas la necesitan, así que elegimos la malla según quién vive en cada habitación.
En las fachadas de piedra del centro histórico, un perfil marrón se confunde con la carpintería de madera.
Para limpiarla basta una esponja con agua y jabón al empezar el verano y otra vez en otoño, y un pincel para las guías. Si la malla se rasga, cambiamos solo la malla y el perfil se conserva.
En pleno verano, la Plana puede bajar quince grados entre la tarde y la madrugada. Ese fresco nocturno es el mejor aire acondicionado, siempre que se pueda abrir sin que entren insectos.
Muchos piensan que la mosquitera choca con la persiana, pero cada una ocupa una parte distinta del hueco. En una ventana abatible, la mosquitera va dentro del hueco y la persiana sigue bajando por sus guías por fuera. En una corredera, la mosquitera ocupa la hoja fija y deja libre la que se mueve. Algunos cajones compactos de obra nueva ya traen la mosquitera integrada junto a la persiana.
La pareja que mejor funciona en julio es la persiana a media altura y la mosquitera bajada. La persiana frena el sol, la malla deja pasar la brisa y muchas noches el aire acondicionado puede quedarse apagado. Las ventanas de buhardilla tienen mosquiteras propias, que medimos según la inclinación.
Un mismo hueco puede medir distinto arriba y abajo. Por eso no encargamos ninguna mosquitera sin haber medido nosotros.
Medimos el ancho y el alto arriba, en el centro y abajo, y anotamos cómo abre cada hoja. Medir no le cuesta nada.
Con las muestras en la mano, usted elige el sistema, la malla y el color del perfil. Le decimos lo que cuesta cada hueco antes de encargar nada.
Fabricamos cada pieza con las cotas de su ventana, sin recortes en obra. En primavera el plazo es más corto que a mitad de julio.
La fijamos al marco, la abrimos y cerramos varias veces y comprobamos que no quede ninguna rendija. El montaje queda con garantía y le enseñamos a desmontar la malla para limpiarla.
Cuando una familia decide renovar las persianas de casa, suele aprovechar para cerrar también el paso a los mosquitos. Tiene sentido hacerlo a la vez.
Medir las dos cosas en la misma visita evita que la guía de una persiana nueva ocupe el sitio donde iría la mosquitera. Si sus lamas están amarillentas o el cajón deja pasar frío, le contamos qué materiales y cajones montamos en la página de persianas de aluminio.
Así la ventana queda resuelta de una vez, con un solo desplazamiento y el mismo equipo de principio a fin.
El tamaño del hueco, el sistema de apertura y la malla marcan casi todo el importe. El color del perfil pesa poco, salvo los acabados que imitan la madera.
Pensada para el lavadero, el trastero o cualquier ventana que se abre de vez en cuando. Se pone en primavera y se guarda en otoño.
La más pedida para dormitorios y cocinas. El precio sube con la anchura del hueco y con la malla reforzada para mascotas.
Puertas de paso diario y huecos de más de dos metros, con guía de suelo baja, doble hoja si hace falta y un perfil más robusto.
Encargar varias juntas abarata cada una, porque se miden y se colocan en el mismo desplazamiento. Para salir de dudas, encargue la medición de sus mosquiteras y sabrá el importe de cada hueco antes de que empecemos.
Salimos de la calle de Sant Pere y llegamos a cualquier barrio de Vic en pocos minutos. La visita para medir tampoco tiene coste en el resto de Osona, el Lluçanès y el Moianès.
Barrios de la ciudad
A menos de diez kilómetros
Entre diez y veinte kilómetros
Resto de Osona, Lluçanès, Moianès y Aiguafreda
Si falta su pueblo, llámenos y buscamos un día para subir a medir.
En una ventana, casi siempre la enrollable, y en la puerta de la terraza, la plisada. La enrollable queda recogida arriba mientras no hace falta. La plisada se abre de lado y su guía de suelo se pasa sin levantar el pie. Si la ventana es corredera, valoramos una corredera, y si casi nunca se abre, una fija.
Sí, aunque solo con tornillos pequeños en el marco o en el hueco de obra. El cristal y la fachada quedan intactos, y el propio perfil tapa las fijaciones. Para quien no quiere perforar, por ejemplo en un piso de alquiler, hay modelos fijos que se sujetan a presión.
Sí, y es la situación más habitual en los pisos de la comarca. La malla se monta en la parte interior del hueco y la persiana sigue bajando por sus guías sin rozarla. Antes de fabricar comprobamos la profundidad del hueco y dónde queda la manivela o la cinta.
Lo mejor es medir entre marzo y mayo, antes de los primeros calores de la Plana. En esas semanas el plazo de fabricación es corto. En julio también las colocamos, pero los fabricantes van más cargados y la espera se alarga.
Muy poco, si la malla es la adecuada. Una malla negra de hilo fino apenas se nota desde dentro, porque la vista se va al paisaje y no a la trama. La antipolen, más cerrada, frena algo la corriente, y por eso la reservamos para personas alérgicas.
Sí, la malla reforzada para mascotas, de poliéster recubierto y bastante más gruesa que la de fibra de vidrio. Soporta arañazos y que el gato se apoye con todo su peso. Si ya tiene mosquitera y el animal la ha roto, cambiamos solo la malla.
Sí. Para huecos de más de dos metros usamos plisadas de doble hoja, que cierran en el centro, o correderas de varias hojas. Lo que desaconsejamos es una enrollable demasiado ancha, porque la malla pierde tensión y una racha de viento la saca de la guía.
Lo deciden el tamaño del hueco, el sistema y la malla, y por eso el precio se da después de medir. La fija de bastidor es la más económica, la enrollable para dormitorio queda en un nivel intermedio y la plisada para terraza, en el más alto. Ir a medir es gratis y no le obliga a encargar.
Cinta suelta, lamas fuera de la guía o una persiana que se queda a media altura. Vamos con la pieza en la furgoneta.
Lamas de aluminio, PVC o madera, con el cajón que mejor encaje en su ventana.
Un motor en la persiana de siempre para subirla con mando, con pulsador o desde el móvil.
Puertas y persianas metálicas para garajes, comercios y comunidades de vecinos.
El teléfono atiende a cualquier hora y el formulario le llega directamente al equipo. Le respondemos para concretar el día y la franja que mejor le vaya.
Abierto las 24 horas, todos los días